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Cachorro Gato burmés

Gato burmés

Gato burmés
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Mucha gente afirma que los gatos son misteriosos y tienen un carácter muy independiente y desapegado para ser mascotas de un niño. Sin embargo, aquí te traemos a una raza de gatos que rompe con este estereotipo: los burmeses. Tienden a ser muy amables, inteligentes, cariñosos y juguetones. Aparte, son muy tiernos y adoran las caricias, los juegos y los mimos. Entonces, ¿quién no quisiera tener un gato burmés en su casa?

Sigue leyendo, a continuación te daremos más información acerca de sus características, su origen y sus cuidados. Seguramente, después de leer este artículo quedarás enamorado de estos animalitos.

Características Gato burmés

El cuerpo del gato burmés se caracteriza por ser de tamaño mediano, bastante redondeado, compacto y musculoso. Pesa entre tres y siete kilogramos. Su cola y orejas son medianas. Su pelaje tiende a ser corto, sedoso y brillante. La coloración de su cabello puede oscilar entre café, chocolate, azul, lila, rojo y blanco. Son ideales para hogares pequeños puesto que no sueltan mucha pelusa.

Sus ojos son muy prominentes, de hecho es el área que más resalta de su rostro. En especial porque los colores de ojos más comunes en esta raza son el dorado y amarillo. Esto le confiere una mirada vivaz, expresiva y muy llamativa.

Personalidad del gato burmés

Es conocido como “el gato de compañía”, dado que no soporta estar sin su familia. Le encantan los juegos y los mimos, en particular con los niños y con otros animales. Es muy inteligente, por lo tanto, aprenderá rápido las reglas de la casa. Aparte, es muy comunicativo respecto a sus necesidades y llama constantemente a sus dueños.

Su principal característica es la lealtad, nunca abandonan a quienes les dan amor. Por lo tanto, se dice que su forma de ser es muy similar a la de los perros. Pero, por alguna razón, no tienen muy buenas relaciones con otros gatos.

Historia (Origen)

Los Birmeses provienen de Birmania, una zona que solía pertenecer a Tailandia. Según una teoría, estos gatos fueron traídos por los monjes birmanos a sus monasterios. No obstante, también se dice que fue un psiquiatra birmano que trajo una gata de esta raza por primera vez a Estados Unidos en 1930. El nombre de la gatita era Wong Mau.

Al inicio, los burmeses eran exclusivamente cafés. Sin embargo, gracias a la cría selectiva esto ha cambiado y actualmente podemos encontrarlos en una gran variedad de tonos. Además, antes tendían a ser más largos y delicados. Esta raza fue reconocida en Occidente durante 1950.

Actualmente, podemos distinguir dos tipos: el birmano inglés y el birmano americano. Se diferencian porque el gato inglés tiene un cuerpo un poco más largo y la cara en forma triangular. Por otro lado, el birmano americano es más bien rechoncho.

Curiosidades del Gato burmés

Aunque ambos sexos son juguetones y cariñosos, las hembras burmesas son más curiosas y activas, mientras que los machos requieren de mayor tiempo para el descanso.

Su promedio de vida es de unos dieciocho años, lo que quiere decir que son muy longevos.

Su voz es bastante rasposa. Usualmente, parece como si estuvieran quedándose roncos de tanto maullar.

Es la única raza de felinos creada en un laboratorio.

Tienen un alto nivel de energía. Nunca se cansan de divertirse.

Son muy adaptables. Se llevan bien incluso con extraños y con los perros.

Aman comer. Si tienes un burmés, es necesario que le administres dosis de alimentos proteicos varias veces al día.

Este gato es descendiente directo de una antigua raza de gatos que solía ser adorada por los monjes tibetanos. Una prueba de esto puede hallarse en los dibujos de un viejo texto conocido como El Libro de Poemas de Gatos.

Cuidados del Gato burmés

Esta raza no es exigente respecto a sus cuidados. Aun así, es necesario tomar en cuenta algunos requerimientos básicos de la raza para evitar que se enfermen. No obstante, te aseguramos que no es necesaria una atención meticulosa a este tipo de gatos.

Como mencionamos anteriormente, su pelaje es muy corto y no requiere ir a la peluquería. Pero, sí es necesario el cepillarlo al menos una vez a la semana con el fin de mantener su pelo brillante y sedoso.

Además, si permites que se le formen bolas de pelo, él podría llegar a tragárselas y esto le acarrearía problemas médicos. También, es importante darle un baño cada cierto tiempo, sobre todo cuando se ensucie por estar en contacto con el ambiente.

Un punto importante es que no se conocen enfermedades específicas asociadas a esta raza. Más bien, los burmeses se caracterizan por ser gatos muy sanos y con una expectativa de vida bastante alta.

Sin embargo, hay que llevarlos al veterinario para realizar chequeos de rutina y que se le coloquen las vacunas necesarias. Aparte, es importante revisar constantemente sus ojos, orejas y dientes para asegurarse que se encuentren en perfectas condiciones.

Imágenes del Gato burmés